Ayer domingo, aunque yo estaba un poco malita… Últimamente me paso el día con dolor de cabeza y asqueada del mundo…
que asco por favor!!!Pues bien, en la capi ( Madrid capital, me refiero) concretamente en Príncipe Pío, se celebraba el 27 foro internacional de ciencia ocultas.
Mi marido sabe que a mí me chiflan estas cosas, y no es solo por la aventura de conocer otros estilos de vida, religiones, creencias y demás, sino porque siempre que me acerco a estos actos o entro en una tienda de esoterismo me invade una paz y una tranquilidad que no es normal.
De ahí que mucha gente me diga que soy bruja, y en cierto modo, si lo soy o me creo que lo soy, eso es otro debate…
El sabe que estoy pasando días muy malos,
no solo porque se acerca la fecha de mi cumpleaños, que eso es una tontería al fin y al cabo, sino porque
tengo otros problemas, que son difíciles de solucionar hoy por hoy.
Si a eso le sumamos que
teniendo yo mis propios problemas ( como podamos tener todos, claro está)
no dejo de escuchar problemas de otras personas, que me llaman en busca de consuelo o ayuda o simplemente porque necesitan que alguien la escuche… pues
la cabeza me estalla.
Quien me conoce sabe que no me cuesta nada escuchar mil problemas, dar consejos o simplemente usar unas palabras de apoyo, pero cuando
yo necesito tener un paño de lagrimas que escuche mis problemas, me dé consejo o simplemente unas palabras de apoyo, no puedo pensar con claridad en los problemas de otros, y eso hace que la cabeza se me llene y me duela y no pueda más que ca*arme en todo y pensar '' déjame en paz!!! Cómprate un poni por favor!!!''
Pues bien, como necesitaba evadirme un poco, mi marido me propuso, el jueves, el plan de acercarnos a Príncipe Pío el domingo.
Nos levantamos a las 9 y media, nos preparamos y nos fuimos.
Al acercarme al primer stand mi cabeza ya se estaba relajando,
increíble verdad?Pero al entrar directamente al ''centro neurálgico del acto'' por así decirlo, aquel olor a inciensos, aquella música relajante, la mirada pura y limpia de las personas que había dentro de los stands, el ambiente de paz y tranquilidad, al cabo de escasos 5 minutos, me dejo de doler la cabeza, mi expresión cambio radicalmente, me pude quitar hasta la gafas de sol.
Había un chico en uno de los stands y al quitarme las gafas de sol, me miro a los ojos y me sonrió con ternura, era como si supiera que mi dolor hubiera desaparecido, y aun sin conocerme de nada, se alegraba.
SORPRENDENTE!!!!El resto del tiempo me lo pase correteando como una niña pequeña en una juguetería, mirando piedras, inciensos, productos naturales, todo lo que había me gustaba, pero tan solo pude comprar unas pocas cosas.
Así que en uno de los stands me pare, y compramos unos inciensos, de mirra, de cerezo y de musk.

Un aceite de ruda, buenísimo para los dolores el cual yo usaba hace muchos años y no había vuelto a encontrar y un bálsamo de tigre blanco que también sirve para los dolores, especialmente para los dolores musculares y de cabeza, aunque usado en el pecho también nos ayuda a respirar bien cuando estamos constipados.

La visita concluyo, y como en Príncipe Pío hace unos años pusieron un centro comercial que está abierto todos los domingos del año, nos metimos en él a ver tienditas. Entre a Kiko, Botegga Verde, The Body Shop, Claire’s, Six…. Pero como buena niña no me compre nada de nada, mi marido solo hacía que decirme que me comprara algo, que me diera un capricho, pero yo ya tenía mi capricho en el bolso y no podíamos gastarnos más, le dije que si me quería dar un capricho me invitara a comer, así que nos acercamos al Burguer King y nos comimos un menú.
Después un capuccino en el Starbucks y de vuelta para casa.
Si vivís en Madrid y queréis acercaros, tenéis tiempo hasta el 17 de octubre para hacerlo.